Cerrando 2013 y mirando hacia delante

Tal y como hice el año pasado ha llegado el momento de echar la vista atrás y ver qué ha pasado a lo largo de estos 12 meses de 2013 y también, por qué no, divagar un poco sobre el 2014 que empezaremos en pocos días. 

a por el 2014

Me he decidido a escribir esta entrada al leer la del año pasado y darme cuenta de cómo cambian las cosas. El 2012 me pareció un año larguísimo lleno de frustraciones profesionales y alegrías personales. Nunca jamás en ese momento podría llegar a imaginar que ese “¡A comernos el año!” con el que cerraba el post iba a hacerse realidad.

Este 2013 he parado también poco por aquí, ese propósito no lo he cumplido. Sin embargo no ha sido por pereza o por desinterés, simplemente tenía cosas que hacer y, tengo que reconocer, que tampoco sentía mucha necesidad. En otras épocas lo necesitaba, sentía un deseo irrefrenable de escribir en el blog. En el 2013 no. Ni lo juzgo ni le doy importancia, ha sido así y ya está.

Empecé 2013 con un reciente cambio personal importante pero el 2013 ha sido el de la revolución profesional. Ya conté que en febrero cambié de trabajo y que me costó mucho afectivamente, sin embargo eso no fue más que el primero de una serie de acontecimientos. Poco tiempo después colaboré con una web, después empecé en la radio y ahora estoy también escribiendo en prensa. ¡Una verdadera locura! Sinceramente no sé como acabarán cada una de todas estas cosas y qué estaré haciendo o viviendo cuando lea esto el año que viene pero hoy siento que ha sido un año muy aprovechado y eso ya está hecho. “I win”.

En mi nuevo trabajo no he parado de aprender cosa cada día, me ha dado la oportunidad de asistir a eventos, congresos y talleres, he conocido a mucha gente y de algunas he podido y puedo aprender mucho. No todo ha sido perfecto ni maravilloso pero profesionalmente sigo pensando que hice lo que tenía que hacer y eso es muchísimo.

La radio y la prensa, sí que me dan sólo alegrías (y mucho trabajo y mucho estrés pero eso es cosa mía), cuando no lo hagan habrá que pasar a otra cosa.  A día de hoy, sigo aprendiendo y disfrutándolo.

Como leéis, el 2013 ha estado marcado por el huracán profesional pero todo eso no hubiera sido posible sin la buena estabilidad personal. Ellos (y él en particular) saben quienes me la dan.

También han tenido mucho que ver algunas cosas que de tanto repetirlas creo que poco a poco han ido calando en mi día a día. Cosas como “Yo trabajo para mí TODOS los días. Me da igual quién, cómo y cuánto me pague”, “Cuanto más lo intento más suerte tengo”, “el no ya lo tienes” y algún que otro “mantra” más que por suerte, mis circunstancias me han dejado defender a muerte y que seguiré haciendo hasta que pueda.

Por supuesto, he vivido de cerca como el año anterior, como buenos profesionales se quedaban sin trabajo, pero también como poco a poco muchos de estos decidían tomar el control de la situación y lanzarse a la aventura y despacito, despacito van remontando sobre todo porque no están paralizados. También he visto a otros cambiar de trabajo a mejor o encontrar uno para salir del paro. Pequeños rallitos de esperanza.

Podría escribir muchísimo más sobre muchas cosas y también malas, no penséis que no, pero creo que ya está bien por hoy. Termino visto el resultado, como lo hice el año pasado:

No sabemos qué pasará este año, pero por ganas que sea. Vamos a comenzar este 2014 al menos con ganas de hacerlo. ¡A comernos el año!

 

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