Contactos en LinkedIn, ¿aceptar a todo el mundo?

Hace unos meses asistí al primer congreso exclusivamente sobre LinkedIn que se hacía en España y unos meses más tarde ha vuelto a mi mente un tema que se trató mucho en aquel evento ¿a quién debo aceptar en LinkedIn?

LinkedIn lo tiene muy claro: sólo acepta a quien realmente conozcas, con quien hayas trabajado o colaborado en algún momento. Sin embargo, la pregunta se repitió varias veces en “Linked in Murcia” y creo que todo el mundo se la ha hecho o se la debe hacer a la hora de tener presencia en esta red social profesional.

¿A quién debo aceptar como contactos en LinkedIn?

contactos en linkedin

Los primeros en dar su opinión al respecto fueron Isabel Franco y Alex López. Ambos coincidían en que estamos en Linkedin en busca de contactos profesionales y que cuantos más contactos tengamos, mayor será nuestra presencia en las búsquedas que de nuestro perfil hagan otros profesionales. Esto se basa en que una de las variables que la red valora para mostrar resultados es el grado de cercanía, es decir, si somos contactos directos (1er grado), contacto de algún contacto directo (2º grado), etc.

Hasta ahí creo que son premisas irrefutables.

Con ese objetivo de aparecer en las búsquedas, la recomendación es aceptar a todo el mundo, lo conozcas o no, sea de tu sector o no, de tu ciudad o no… porque nunca sabes por dónde puede aparecer la oportunidad laboral y por supuesto, obviando la insistencia de LinkedIn en que asegures que conoces a esa persona antes de agregarla.

Estamos en LinkedIn para conseguir contactos profesionales, y cuantos más contactos tengamos mejor.

Cuando salí de aquellas charlas y entendiendo la argumentación que hacían, yo seguía sin tener la convicción de llegar a casa y aplicar ese “no-filtro” a la hora de aceptar contactos en LinkedIn. El hecho es que no lo he aplicado e incluso he eliminado a contactos que tenía en la lista (no sin esfuerzo, eso sí, que LinkedIn da por hecho que te lo piensas antes y no lo pone fácil para eliminar contactos después).

¿Por qué no aceptar a todo el mundo en LinkedIn?

No es que esté en contra de la política de aceptar a todo el mundo, e incluso justifico perfectamente los argumentos que antes explicaba. Sin embargo, tras varios meses de reflexión he encontrado varias diferencias en el planteamiento que Alex e Isabel hacían y mi situación. Es posible que una de las diferencias se encuentre en que ellos son autónomos o trabajan para una empresa que oferta servicios a otras empresas y por tanto es básico que les encuentren en una búsqueda de servicio.

¿Es que yo no quiero que me encuentren? ¡Claro que quiero que me encuentren! pero por decirlo de alguna forma, no es mi prioridad. Hasta el día de hoy (y esto puede cambiar) LinkedIn me ha servido para reforzar mi imagen profesional, conseguir recomendaciones de personas con las que he trabajado o que conocen mi labor, para que en un proceso de selección, al encargado de RRHH le aparezca al googlearme.

Y aquí es donde está el punto fuerte.

Hablando con varios responsables de Recursos Humanos me confirmaban (y esto no quiere decir que todos estén de acuerdo) que buscar en Google a los candidatos es algo cada vez más habitual. Sobre todo en campos laborales como el mío: Comunicación, periodismo y marketing online.

¿Y todo esto qué tiene que ver con los contactos de LinkedIn? 

Simplemente en la fiabilidad que transmita el perfil. Si llego a él a través de una búsqueda directa del nombre busco “calidad” y no cantidad. Una red de contactos de profesionales de tu sector o ámbito geográfico y buenas recomendaciones refuerzan tu imagen más que una lista interminable de personas en los contactos.

Esto es aplicable también a las recomendaciones y a las validaciones de aptitudes.

Si la mayoría no son creíbles, TODAS pierden su valor. 

Está claro que tengo contactos que no tienen nada que ver con mi ámbito profesional porque están justificados por una relación personal. También tengo contactos con los que no he tenido un trato directo pero sí a través de nuestras empresas e incluso, no voy a ser demagoga, tengo contactos que he considerado interesantes profesionalmente aunque no los conozca, ¡que tampoco soy tonta! pero son la minoría.

Lo que quiero decir es que intento que mi red de contactos y todo mi perfil tenga coherencia con mi realidad: con mi trabajo, mis estudios y mis relaciones personales.

Dicho esto, creo que lo importante es que la estrategia que sigamos sea coherente con un objetivo que dependerá de nuestra situación laboral, nuestro puesto de trabajo e incluso del sector al que nos dirijamos.

¿Tú que estrategia sigues? ¿qué opinas sobre el asunto? Me encantará leer tu opinión.

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